4. LA PARTE DE WARHOL

Una vez hubieron recobrado el aliento, a unos metros de distancia, en el último tramo de “Paisajes artificiales”, nuestros héroes se rencuentran con Clarí, Cubillo y la nueva amiga de éste, que desde el flechazo “fortuito” entre “Apolo y Dafne” no se habían separado. La sección se cierra con la obra titulada: “Resumiendo a Warhol”. Lo primero que uno piensa al contemplar la fotografía es que para el artista el enfoque ya no es una prioridad, como si se tratara de una foto de pasada, huidiza, en la que la catedral fuese mirada de soslayo restándole todo el interés de su prodigiosa ornamenta. Con su parsimonia habitual y la voz grave y profunda, enfatizando su discurso con ademanes ensayados de antemano, nuestro inagotable erudito declaraba a las dos mujeres todo cuanto sabía de la vida de Warhol, sin obviar, claro está, el exhaustivo análisis de su árbol genealógico. Con una profusión inimaginable de detalles, les describía el barrio de Pittsburgh (a pesar de no haber estado allí nunca) lugar donde transcurrió la infancia del que más tarde sería considerado el fundador del Pop-art. Una vez refirió la circunstancia histórica, política y socio-cultural en la que vivió Warhol, previniendo a sus oyentes de que “serían dos breves pinceladas”, lo que en realidad se traducía en eones para cualquier mortal, Cubillo fue pasando a cuestiones más relevantes. Para justificar su innata incapacidad de síntesis echaba mano de razones muy convincentes:

⸺⸺A la hora de enfrentarse con los hechos del mundo, lo que a fin de cuentas supone indagar en la concatenación indefinida de todas sus causas y efectos, me veo en la obligación de abordar con escrupulosa paciencia el conjunto de todos los elementos circunscritos. En caso contrario nunca tendríamos un conocimiento preciso y suficientemente claro como para comprender aquello de lo que hablamos ⸺⸺rascándose la barba con el mango de la pipa⸺⸺. Eso sí, yo no me responsabilizo de los posibles desórdenes neurológicos que podáis sufrir mientras me sigáis escuchando más de un cuarto de hora.

Por este motivo, como vuestro fidedigno narrador no tiene la intención de hacer pasar a sus respetables lectores por un bochorno de tales dimensiones, pues para abarcarlo se necesitarían al menos cien volúmenes de mil páginas cada uno, me he tomado la libertad de suprimir todo aquello que por las razones expuestas carece de interés para continuar nuestra historia.

⸺⸺¿Y qué os estaba contando? Hay que ver como se me va la cabeza…  ⸺.Lamentó Cubillo pasándose el antebrazo por la frente perlada de sudor.

⸺⸺Nos comentabas algo sobre las películas que hacía Warhol, o al menos eso es lo que recuerdo antes de que te pusieras a describir las características de las Gramíneas  ⸺⸺.Contestó Arjeme, que así se llamaba la chica.

⸺⸺¡Es verdad…!  ⸺⸺reflexionando un segundo⸺⸺ ¿Dejamos entonces la familia de las monocotiledóneas para otra ocasión?

⸺⸺¡Sí, por favor! ⸺⸺.Repuso Clarí.

⸺⸺Pues volvamos al hecho, como os decía, en 1965 Andy anunció que iba a dejar la pintura para consagrarse al cine. No creáis que esta decisión dejaría indiferente a la opinión pública, la perplejidad fue tremenda, sobre todo porque sus ilustraciones ya generaban millones de dólares. Ya os comenté que el artista trabajaba a escala industrial con sus pinturas, y del mismo modo lo haría con el cine ⸺⸺llameando el hornillo de su pipa⸺⸺. ¡En cinco años rodó más de sesenta películas! ¡y qué películas! La verdad es que nadie entendía aquellos eternos largometrajes tan extraños y extravagantes. De cualquier forma, en Nueva York, al igual que en otras ciudades de la costa oeste como San Francisco, el cine ya comenzaba a desligarse de sus tradicionales fórmulas de narración ¡definitivamente se rompía con el cine de masas de Hollywood! Por esta época fue cunado Andy, que abogaba por un cine más poético y abstracto, empezó a interesarse por las películas underground de Jonas Mekas, pionero en proyectar películas de este tipo ⸺⸺haciendo una pausa para fumar de su pipa⸺⸺. Unidos por un mismo proyecto, ambos artistas no tardaron en hacerse buenos amigos. Con la ayuda de Mekas, las primeras películas de Andy vieron la luz esa misma década… ¡Cómo odiaba la gente sus películas! Cuentan que, en una ocasión, cuando Warhol estrenó su primer film, una serie titulada “Besos”, el público quedó tan desconcertado que incluso prendió fuego a la sala. Pero eso es porque Andy se adelantó mucho a su tiempo, igual que “E-loy”, y el populacho a veces no valora lo que tiene en frente ⸺⸺sus ojos claros e intensamente azules se clavaron en Tano, que en ese momento bosteza como un león⸺⸺. Para entender a Andy había que pensar en el hecho de que el cine era una extensión más de su pintura, es decir, imágenes fijas sin apenas movimiento. En efecto, podría haber proyectado sus películas a una velocidad de 24 fotogramas por segundo, sin embargo, ¿qué tendría ello de extraordinario? Para el artista lo cotidiano era sinónimo de aburrimiento. Andy creía que la realidad no es distinta a un fotograma, por ello, empleando técnicas primitivas del cine mudo, lo que hizo fue ralentizar cada secuencia obteniendo un resultado mucho más realista. Esta originalidad fue todo un golpe de genio y marcó un punto de inflexión en la historia del cine, al menos en lo que respecta a la percepción del tiempo. Para Andy el argumento era cuestión secundaria, mientras que el guion prácticamente inexistente, lo verdaderamente esencial era ese nuevo enfoque con el que pasó a considerarse una especie de Lumbier de los años 60 ⸺⸺dando otra calada a su pipa⸺⸺. De entre todas sus películas la más radical fue Empire, rodada en julio de 1964. La película mostraba al edificio Empire reposando, sin ningún cambio de plano. Proyectada a cámara lenta duraba poco más que ocho horas. En conclusión, ¡Un genio, un auténtico genio! porque para Andy, ¡todo puede ser arte! Ese era su lema ⸺⸺mirando a sus oyentes, que habían palidecido de forma alarmante⸺⸺. ¡Y aquí es donde quería llegar!

⸺⸺¡Menos mal! ⸺⸺. Dijo Clarí recostando su cabeza sobre el hombro de Tano.

En vista de la dormidera que predominaba en el ambiente, con una temblorosa pero decidida maniobra, Tano se apresuró a rodear a Clarí por la cintura.

Arjeme optó por tirarse al suelo fingiendo un desmayo, y sapito, que se había sumido en un torpor deletéreo a consecuencia de la charla, despertó bruscamente cuando una mosca zumbona se le introdujo por el orificio con forma de susto de su boca.

⸺⸺¡Ahgg…! ¡Me muero! ⸺⸺tosiendo como un desalmado⸺⸺ ¡Buagh…! ¡Me cago en la mosca! ¡ay de ella si la cohjo! Pué no he cazaó yo liebre má rapía en el pueblo y tó…

Cubillo se viró hacia “Resumiendo a Warhol”, y recorriendo con la cazoleta de su pipa la silueta de la catedral, prosigue diciendo:

⸺⸺Pensad cual fue mi sorpresa cuando “E-loy” me dijo que quería retar a Warhol, que era algo así como su maestro, su fuente de inspiración. Según “E-loy”, el arte ha de estar en continua transformación, y por ello es que los artistas tienen algo de videntes. Si, los artistas son artistas por su naturaleza visionaria, igual que los poetas ⸺⸺exhalando un anillo de humo⸺⸺. Cuando “E-loy” me citó en el Alcaraván para tomar un café, me preguntó que, según mi opinión, cual creía yo que era el edificio más significativo de Salamanca. “La catedral nueva, naturalmente” le contesté. “¡Exacto!” me dijo, y después, me preguntó lo mismo sobre Nueva York. “El Empire State, por supuesto” le volví a contestar. A continuación, hubo un silencio entre nosotros lo suficientemente largo como para que se nos enfriara el café. Pasado este tiempo, me dijo: “creo que Warhol se equivocaba con lo de sus películas, ¿por qué alargarse ocho horas si lo mismo puede decirse en una sola imagen? Estamos en el siglo XXI, ocho horas es demasiado para que pueda soportarse, pero una imagen, dime, ¿Cuántos minutos te puede llevar?” “No sé”, y pensando un poco, le dije: “¿dos minutos quizás?” “¡exacto!” me respondió. Volvimos a callar durante un buen rato. Entonces se levantó de forma brusca de la silla y gritó: “¡Warhol estaba equivocado, estoy seguro de ello!”. Unas semanas después de esta interesante conversación volvimos a citarnos en la plaza de Anaya, frente a la catedral nueva. Era un día horrible, llovía, nevaba, tronaba e incluso hacía niebla. Sin embargo, encontré a “E-loy” excitadísimo, igual que cuando terminaba de pintar sus cuadros: “¡Es el día más feliz de mi vida complemento circunstancial de modo!” me dijo. Entre sus manos observé que tenía una cámara Go Pro. Figurándome que el artista estaba enfermo, en un tono que delataba mi enorme preocupación, le pregunté: “¿Y cómo es eso?”. A lo que él me contestó: “Ya lo tengo, tengo la imagen perfecta. Me ha llevado tomarla casi ocho horas, pero ha merecido la pena”. Ambos guardamos silencio y estuvimos mirándonos como dos extraños. Finalmente, volví a preguntar: “¿qué imagen?”. Y su respuesta fue ⸺⸺señalando la fotografía de forma vehemente⸺⸺.  “¡Resumiendo a Warhol…! ⸺⸺dando la espalda a sus oyentes se situó frente a la obra y la contempló durante dos minutos. Envolviéndose en una nube de humo, arguye⸺⸺ Por supuesto que Andy se equivocaba, una sola imagen dice más que mil secuencias ralentizadas… Cómo no iba a sentirse excitado con un descubrimiento que habrá de revolucionar el arte…

Iba a añadir algo más cuando el lastimado director interrumpió momentáneamente la logomaquia de Cubillo para proveer de champán a los oyentes. A causa de la reyerta se arrastra cojeando por la cripta, con un ojo morado y el tabique de la nariz taponado por sanguinolentos pedazos de papel higiénico. Ebrio perdido les anuncia:

⸺⸺Alcanzarme vuestras copas vacías si algún mal físico o mental os acecha, que en el mundo no hay mejor medicina que mi “Uva del Norte”. Aprovechad hoy que es gratis, porque mañana será impagable… ¡oh, sí! ¡impagable!

Sapito le tendió la suya, sin embargo, al observar la mirada iracunda de Cubillo, que alzó la mano en ademán de detenerle con un guantazo, se retractó con la cabeza ligeramente ladeada oteando a su censor con los ojos mohínos de un perro al que se le regaña por hacer sus necesidades en la puerta de casa.

A pesar de que la charla le había resultado de lo más soporífera, desde que Clarí se apoyara en su hombro, Tano se sentía el hombre más dichoso de Stad-Galeri. Mientras tuviera la certeza de permanecer así siempre, ¿para que enredarse en interminables discusiones que nunca conducían a nada? Entonces recordó las palabras de Cubillo “¡Todo es tan simple!”, y era cierto, nada es tan simple como dejarse llevar… Nada como sentir a Clarí cerca… Ahora podía reírse de sí mismo, de la estúpida filosofía de salón, enfermedad que desarrolla el inútil incapaz de resolverse así mismo y que emerge de una mente trastornada cuyo único propósito consiste en negar el mundo… Sin embargo, cuando él la miraba, cuando se perdía en aquella inmensidad de sus ojos oscuros, sentía que la escisión entre el perceptor y lo percibido se desvanecía como la niebla de los sueños… Todo ello le sumía en un estupor níveo, como las sábanas que contienen los vapores donde se forja la intimidad de los que dicen amarse. Fruto de esta ensoñación tendía a considerar al amor como un antídoto contra lo que hace tambalear la existencia, transformando en musiquilla ridícula los versos de un poeta cuando se siente enamorado. Tano disfrutaba de aquel sueño de eternidad que le producía el amor, a sabiendas de que era solo un espejismo, una ilusión efímera, y que a la sombra de esta ilusión el tiempo acechaba igual que un mensajero de la muerte. Por experiencia sabía que al amor le perseguía un miedo incesante, que por muy profundas que fueran las raíces, el gusanillo de sus inseguridades nunca había dejado de merodear entre las sábanas. El gusanillo se haría más y más grande hasta convertirse en una babosa, en un pretexto nauseabundo de posesión, y entonces los celos se le apelmazarían en la garganta asfixiándole como una flema. El poeta retomaría el ejercicio frívolo de sus versos, los mismos versos que tanto había despreciado mientras estuvo enamorado, y el filósofo, henchido de fanfarronería, revestido de narcisismo, manipulado también por los malos consejos, contemplaría aquel horizonte del destino donde nuevamente brillaría el sol del absurdo.

⸺⸺Todo esto me resulta ridículo…  ⸺⸺. Resolló Tano volviendo a sus andadas.

⸺⸺El champán no está del todo mal… ⸺⸺.Bromeó Clarí.

⸺⸺¡Será lo único bueno! ⸺⸺lanzándola una mirada de reproche⸺⸺. Porque lo demás, dime, ¿no es lo demás despreciable? ¡oh, no, es todavía peor que eso! Puedo admitir que se me reproche mi ignorancia en tales materias, pero de ahí a que se insulte mi inteligencia… ¡Eso sí que no! Los artistas de verdad, aquellos que cuentan con la experiencia suficiente, solo ellos te digo podrán dedicar su vida a la ejecución de una obra incomprensible. Te aseguro que este artista hará caso omiso de las críticas, que nada le importará el valor que alcance su obra en un mercado donde todo se corrompe, pues este artista, te digo, tendrá la certeza de haber vivido para el arte y no de él… ⸺⸺fijando la mirada en el infinito⸺⸺. Piensa en alguien como “El chatarras”, individuo que de forma incansable aborda la interminable tarea de aquello para lo cual no escatimará en horas ni en salud, aunque ambas se le vayan en ello. En este caso, sin temor a equivocarme, afirmaría que me encuentro ante un verdadero artista… Vale que no será demasiado importante, pero artista, al fin y al cabo. En cambio, otra muy distinta, son este subgénero de artistillas que se han olvidado de lo que es el trabajo por vivir bajo la influencia de las “musas”. A estas semientes execrables debemos advertirles de que la inspiración, la mística y las visiones son literatura de segunda. El arte nace en un taller, en el sudor del que lo procura, y en las manos desgastadas por tanto trabajar. Cuando Warhol anunció que “todo puede ser arte”, más bien quiso decir: “El arte morirá conmigo”, ya que en los tiempos avenientes lo comercial arrasaría todo, incluso al propio artista… Y eso es “E-loy”, un brujo, ¡un esteta que os ha conjurado a todos!

⸺⸺¡Ey, no generalices! A mí el “artista” me parece un idiota. Todas sus obras son patéticas.

⸺⸺¡Qué dices! Si estás loca por él, Clarí. Aquel día cuando os descubrí sentados en las escaleras de la Ponti, ¿sabes lo que vi…? A una mujer que se dejó imbuir por una libreta repleta de repulsivas execraciones… Y a esa serpiente garbosa aprovechando la situación para enroscarse a tu cintura… ¡qué desgracia! ⸺⸺cabizbajo y apartando la mirada de Clarí.⸺⸺ ¡Bah, olvídalo! ¡No he dicho nada! ¡No soy nada! él único que no encaja soy yo, de ahí mi altanería, que es ridícula. No es que la gente se haya quedado ciega, es que yo me arranqué los ojos cuando descubrí el mundo, y desde entonces no he hecho otra cosa que contagiarme de mi propia ceguera… ¡Soy igual de despreciable que todos ellos!

⸺⸺La autocompasión es lo menos atractivo que existe, querido. El día que te desprendas de ella… ¡Ay, ni te imaginas lo que habrían de cambiar las cosas! Y respecto a lo de que estás ciego, sí, te doy la razón, estás totalmente ciego… ⸺⸺obsequiándole con una seductora sonrisa⸺⸺. Es curioso que, precisamente tú, con todo lo que dices saber, con todas esas bobadas del instinto y la naturaleza, todavía no te hayas percatado del lugar al que apuntan mis “instintos”, de lo que quiero, también de lo que me apetece hacer.

⸺⸺¿Pues qué es lo que quieres?

⸺⸺Eso es algo que tienes que descubrir tú, lo único que puedo hacer es mandar señales, de ti depende el que quieras comprenderlas. Esto es como un juego, si te doy mucha ventaja entonces el juego carecería de sentido. Por no decir que sería muy aburrido. Pero te daré una pista… ¿En cuántas ocasiones me has visto frecuentar los sucios agujeros en lo que sueles encontrarte? La taberna, por ejemplo, un lugar que desprecio rotundamente, ¿por qué crees que lo hago? ¿qué hay ahí que a mí pueda interesarme? ⸺⸺.Recalcó Clarí entornando sus ojos con un ligero movimiento de labios.

⸺⸺No sé… ¿La tortilla de patatas, el café portugués?

⸺⸺¿Ves? Estás ciego, ciego. Sin embargo, yo sí se lo que quieres tú, y me aprovecho de ello… Lo que no entiendo es lo que te detiene… ¿por qué no nos vamos a tomar una copa tú y yo por ahí? Prueba a proponerme cosas, como hacías antes. Realmente me da igual donde me lleves si es que voy a estar contigo y no con tus obsesiones. Tú problema es que te colapsas, que eres incapaz de pensar un poco con esto ⸺⸺dándole un par de estocadas en el pecho con su dedo índice⸺⸺. Todos sabemos que el mundo es un lugar absurdo, no te creas especial por eso. Y si alguna vez me he mostrado distante contigo, no es, idiota, por “E-loy”, que no solo pienso que sea un arrogante, sino también un baboso insoportable. Sin embargo, desprende seguridad, ¿entiendes? Es un tipo que sabe lo que hace, y eso siempre resultará más atractivo… Me encanta escucharte hablar de lo que sea, aunque no me interese, porque cuando eres tu mismo y te alejas de esa negatividad odiosa, llego a disfrutar de tu compañía como de ningún otro. Tienes una extraña forma de analizar las cosas, una fantasía inconmensurable… ¡joder! ¡eso mismo es lo que tienes que explotar! Contigo no importa donde vayamos, siempre me lo pasaba bien… Incluso yendo al Mercadona, actividad tan común, era como viajar a otra dimensión. Porque cuando eres tu mismo tienes la capacidad de reinventar todo un universo. Cuando te conocí, y me hablabas con tanta pasión sobre tu barrio, un barrio periférico y ruinoso, y hablabas de él cómo si fuera un lejano imperio oculto entre montañas… ⸺⸺pasando una mano por su torso⸺⸺ hasta me decías que eras uno de los cuatro príncipes que regentaban aquel imperio y que todos erais descendientes del sol… ¡Oh, todo eso me pareció tan maravilloso! ¡Tan original! Pero aquellos miedos, todas esas inseguridades que solo existen en tu cabeza, todo eso empezó a afectarme de una forma abrumadora…

 

IRINEO LEONEL

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s