Cavilaciones de un César artista

  C: “Por supuesto que sí, Helicón, una muerte puede ser cómica, y artística en muchos otros sentidos.” – ilustró Calígula a su amigo sin que este le hubiese preguntado cosa alguna – “¿Sino a qué viene ese poco saber estar, esa desvergüenza con la que nos increpan los cadáveres? Tirados ahí, inmóviles, ausentes, como… Sigue leyendo Cavilaciones de un César artista

Anfitrión

Anfitrión era un joven menudo, de rostro perfilado y cabello negro y lacio como una noche sin estrellas. En el lóbrego hueco que delimitaba su boca resaltaban unos dientes perlados y afilados que recordaban a los de una piraña; y sus ojos, saltones y brillantes, daban la impresión de reflejar un alma inocente y sin… Sigue leyendo Anfitrión

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Servicios funerarios

             Creía que el trabajo de taxista en esta mustia ciudad, ya encorvada por el peso de sus grandes épocas, no iba a proporcionarme aventuras dignas de ser contadas. Por aquel tiempo, ya me había acostumbrado a la rutina del día. Podía predecir casi cualquier movimiento de la ciudad divisando… Sigue leyendo Servicios funerarios

Literato

         Contaba ya más años que muchos de los libros que leía, y hacía más de cuarenta que dedicaba sus fuerzas a la composición de cuentos y relatos, en su mayoría de ficción. Había desarrollado un gran amor por la literatura. “Sólo en ella”, decía, “encuentro el sentido que el mundo se… Sigue leyendo Literato

Extrañado

Que extraño me siento, !oh, mundo! en tu presencia. Fútil mi existencia, como la opinión de un necio.

En el último trago

[Teatro en una escena] Personajes: Julio (Unos treinta años. Sentado en una mesa él solo) Camarero (Unos cuarenta y cinco años. Barriendo el suelo) Borracho (Más años de los que quisiera. Sentado, apoyado en la barra del bar, mirando a su vaso) (Un bar. Hora de cerrar. Luz tenue. El camarero barre cansado el suelo… Sigue leyendo En el último trago

El aventuroso

            Llevaba tres cervezas y todavía no conseguía quitarme aquel asqueroso sabor de la boca. Había estado paseando por la ciudad. De nuevo, buscando una aventura. Esperando que algún suceso emocionante me encontrase y me zarandease hasta calentar la sangre de mis venas, o detener por completo aquel monótono latido… Sigue leyendo El aventuroso

El aventurero

        Preferí volverme andando. Tuve que elegir entre el retorno seguro pero aburrido del taxi, y la intranquila caminata de veinte minutos bajo el peligro de ser sorprendido por algún malhechor. Escogí la aventura.