La  Rata

Entre las grietas asfaltadas, como lombrices en la tierra, se levanta una retirada urbanización, no muy grande, perdida en la montaña, camuflada bajo las nubes y el espesor del entorno. Bajo ella, yace la escoria, el mundo oscuro y marginal de la pre-superficie, donde se alza el hediondo imperio del estiércol, es lo que el… Sigue leyendo La  Rata

La sonrisa del repartidor

Una vez más, sentado en la butaca de su ordenado despacho, al Prof. Wahrsagen le sorprendió el alba mientras realizaba uno de sus habituales cálculos aritmético-sociológicos para intentar predecir el número exacto de veces que sonreirá el repartidor cuando le traiga por la mañana el paquete que está esperando.

Pájaros

Entre dientes de metal y vapores inusuales de cerebros cocidos reptan las sombras como culebras naturales de esta cloaca infecta y fétida: ¡Bella criatura perdida en el último agujero de la ciudad! Veo en tu rostro esa muerte lenta que el tiempo talla en cada arruga como el ojo delicado de un corazón otoñal. Aun… Sigue leyendo Pájaros

La búsqueda de Deseo – IV

En estas cosas iba pensando Danil, cuando los álamos del camino dejaron paso a los abedules. Eran los únicos abedules en esas tierras y ofrecían una encantadora imagen del Paso de los Juncos, la única forma de cruzar el río.

La Búsqueda de Deseo. – III

  Todos esperaríamos que el Iniciado Danil sea una mente brillante. Una mezcla de ingenio, o por lo menos picardía,  y conocimientos más allá de nuestra imaginación. Un chico que terminaría siendo un gran sabio en su madurez. Pero no.

2ª Carta a la estimada y prudentísima tía G.

Queridísima y sin igual amada tía G., no sé como agradecerle la prolífica suma de dinero que me ha enviado con no otro noble propósito que el de ayudar a mi pobre hermano y, prometo de corazón que la confianza extrema que ha depositado usted en mi buen hacer se verá con el tiempo gratamente… Sigue leyendo 2ª Carta a la estimada y prudentísima tía G.

La Búsqueda de Deseo – II

El conocimiento era una musa que paseaba entre las polvorientas bibliotecas de este panteón de las ciencias. Pero había oscuras salas en la torre norte donde su sombra lujuriosa aparecía para mostrar misterios prohibidos. Dos candados de plata y uno de oro cerraban las puertas de la torre, pero aún se podía ver por las… Sigue leyendo La Búsqueda de Deseo – II

1º Carta a la tía G.

Querida tía G. supongo que sabrá adivinar de antemano el motivo por el cual le remito estas pocas líneas con tanta urgencia. Ya sabe los antecedentes de “locura” que persiguen a nuestra familia desde tan remotas épocas, a veces pienso que en algún momento de la historia jamás escrito, algún encantador o demonio maligno echó… Sigue leyendo 1º Carta a la tía G.

I – La busqueda de Deseo

Erase una vez. Es una bonita forma de empezar cualquier historia. Sea real o imaginaria. Pues, ¿qué es la realidad sin la ficción? ¿a que aspira lo terrenal sin el trascendente imaginativo que insufla oxígeno a la candente llama de la experiencia? Una mirada perdida que observa por detrás de la lluvia. ¿Pero que observa?